El pasado Miércoles 6 de Diciembre charlamos con el reconocido y premiado cineasta y guionista chileno Andrés Wood. Sus películas son parte de la memoria nacional como La fiebre del Loco, La buena Vida, Machuca, Los Ochenta, Violeta se fue a los Cielos, entre otras.

Casado, padre de tres hijos, este Ingeniero Comercial de la Universidad Católica, descubrió y siguió prontamente su vocación por el séptimo arte. De manera muy intuitiva se sintió atraído por lo audiovisual, estudió fotografía en Nueva York y cine en Bélgica.

Relata tener una conexión integral con su trabajo, que lo lleva a involucrarse de manera muy emocional y personal con sus creaciones. La base más profunda tiene que ver con una verdadera curiosidad respecto a las personas. Declara que “no le interesa educar sino contar historias”, mostrar algo más emocional que implica “salir al exterior, exponerse, conocer, investigar, observar”.
Sin embargo, no todo es glamouroso, se requiere conseguir financiamiento, generar oportunidades y apostar por la aceptación del producto de manera anticipada. Es un trabajo muy colectivo, pero “tienes que darle tu sello personal para que tenga valor”. Lograr un contenido de “calidad, relevancia, digno”. Tampoco se puede hacer “cine para todos”, hay que definir la audiencia. Finalmente el trabajo para él tiene que tener un sentido final, no sólo ser un medio.