El 26 de agosto nos visitó la fotógrafa y sicóloga Cecilia Guridi.

Chilena, radicada en Nueva Zelanda, llegó a la fotografía por coincidencias de la vida, siendo su mentor el fotógrafo Sergio Larraín. Autodefinida como “constructora de momentos”, nos dice que la paciencia es primordial, y muchas veces también el sacrificio. Levantarse temprano para capturar la mejor luz, así como prepararse física, mental y emocionalmente para viajes que la han llevado hasta el Tibet, África y lugares tan lejanos que aún la gente se incomoda cuando Cecilia saca su cámara, son parte del esfuerzo requerido en esta profesión.

Animales, paisajes, arquitectura y personas, entre otros, se pueden encontrar en su portafolio. “Sacarle una foto a quien he podido decir en su idioma ‘Hola’” suele ser su lema. Cecilia busca darle siempre propósito a sus viajes: “nunca viajo sin una causa”, nos dice.

Tal como en la fotografía, en la vida, uno nunca deja de aprender, de crecer y de profesionalizarse. Este recorrido por su vida y su trabajo nos recuerda que debemos ser pacientes, observadores, y estar siempre dispuesto a tener una causa que nos motive a hacer nuestro trabajo de la mejor manera.

Pueden conocer más de su trabajo en ceciliaguridi.com

¡Gracias Cecilia!