En su “relato de decisiones irracionales” Frédéric Chambert nos cuenta acerca de las infinitas realidades que le ha tocado conocer a lo largo de su carrera. Dentro de estas destacan su rol como Director Artístico del Théâtre du Capitole de Toulouse y su heroísmo al salvar a Bogotá de una explosión, entre otros grandes logros. Fue elegido por unanimidad como director del Teatro Municipal de Santiago, decisión que no estuvo exenta de polémicas.

Nació en Aix – ex – Provence, ciudad al sur de Francia que alberga el festival de ópera más importante del país. Si bien en un comienzo Frédéric no estaba muy interesado en el tema, su acercamiento a la cultura, el arte, la ópera y las letras fueron inevitables. Obtuvo doctorados en filosofía y ciencias políticas, para posteriormente ejercer como profesor, donde se dio cuenta que el mundo académico no era su vocación. Le gustaba enseñar, pero no el “universo de la enseñanza”.

Sin grandes motivaciones por cumplir con el servicio militar tradicional, surge la opción de realizar este como agregado cultural en Bogotá, una de las experiencias más enriquecedoras de su carrera. En la capital de Colombia se da cuenta que en una sala de cine ubicada en un edificio de 40 pisos los rollos de las películas contaban con un componente de nitrato altamente explosivo. Informó esto oportunamente a las autoridades y Bogotá se paraliza cuando un operativo policial traslada las películas a un lugar seguro en las afueras de la ciudad. Sin conformarse con esto, en su descubrimiento de las infinitas realidades de la noche cafetera se da cuenta de que no existe ningún tipo de conocimiento con respecto al VIH. Gracias al financiamiento de algunos curas que entendieron la relevancia de este problema pudo desarrollar el primer programa de información y prevención del Sida.

Al volver a su país natal cofunda “Artcon” y toma la decisión de renunciar a su antiguo cargo en la universidad. Describe esta empresa como “Un Vinson especializada en organización y reestructuración de empresas culturales”, donde realizaron diversas actividades como sistemas de talleres, seminarios, creación de newsletters, entre otros, donde destaca el asesoramiento al festival de Montpellier. En esta etapa se define como “un ingeniero cultural”. Tuvo una oportunidad de subirse al mundo del emprendimiento con un importante contrato de venta de fotocopiadoras, pero para un hombre que ha salvado vidas, este desafío no le fue suficientemente atractivo. Frederic necesitaba más.

Se une al gabinete del ministerio de cultura, en donde asegura que se sentía el rey del mundo. Empezaba en Viena, almorzaba en Praga, para finalizar con una reunión en Paris. A largo plazo se transformó en una rutina agotadora. Acá es donde se da cuenta que “el poder no existe”, valora mucho más su experiencia en Colombia. “El poder está en el hacer, no en el lugar que uno está en la pirámide…todos tiemblan frente a su superior, incluso el presidente tiembla frente a los banqueros”. Esto se relaciona profundamente con la charla de Rodrigo Vergara, en donde recalcó la importancia de la autonomía del banco central. Cultura y Arte se juntan con Gobierno y Finanzas en Vinson Consulting.

Finalmente, Frédéric Chambert es elegido como director del teatro municipal de Santiago. Se genera alto resentimiento, producto de lo que simboliza el teatro para el país, incluso es agredido por un periodista que asegura que no sabe nada de Chile ni de los chilenos. Afortunadamente en su primera conferencia de prensa, una periodista cita a Neruda y Frédéric es capaz de continuar con el poema. Desde ese momento lo empiezan a mirar con otros ojos.

Y de esa forma comienza la aventura como director del Teatro Municipal de Santiago. Desde su perspectiva un teatro que cuenta con el mejor ballet de Latinoamérica y un coro mejor que el de París o Toulousse. El problema se encuentra en la parte financiera, donde aseguró públicamente que estaban quebrados, generando alta conmoción. Viene de un país donde se dicen las cosas y asegura que para solucionar los problemas hay que sincerarlos. En este contexto aparece Vinson Consulting, apoyando al teatro en su gestión y planificación, para que los artistas puedan dedicarse con tranquilidad a su verdadera pasión.