Con aplausos terminó la charla de este destacado Maratonista y Comunicador, quién nos acompañó el pasado Lunes 30 de Octubre. Viñamarino, 39 años, casado, padre de un niño pequeño. Su profesión es Ingeniero Comercial y se dedica la mayor parte de su tiempo a gestionar la Empresa Constructora que formó, a dictar clases de Emprendimiento e Innovación en la UAI y a promover el deporte y la vida sana.
Son muchas las enseñanzas deportivas que compartió con nuestro equipo, y que resultaron altamente aplicables e inspiradoras para el trabajo de consultoría. Lo primero es tener un propósito para correr, que trascienda lo inmediato y haga sentido desde lo personal. En su caso deseaba ser un buen ejemplo e inspirar a sus futuros hijos. Resulta crucial preguntarse “¿qué te mueve, que quieres entregar?”
Lo anterior, lo desafío a volverse bastante experto en temas diversos como nutrición, fisiología, entre otros, y a ser muy riguroso y disciplinado en sus entrenamientos para lograr una satisfactoria ejecución. Tuvo que planificar, construir una rutina, tener indicadores de progreso y hacer seguimiento. En resumen, descubrió que su éxito o fracaso era consecuencia de la preparación previa, no una sorpresa o producto del azar.
También fue muy relevante conocerse y estar atento a las condiciones del entorno, saber escuchar y no obsesionarse con su objetivo. Esto le permitió aprender a disfrutar de manera consciente el proceso, ser más agradecido con lo que está sucediendo aquí y ahora, sin distraerse innecesariamente con él futuro. Por otra parte, darse cuenta que no todo lo puede controlar y dimensionar el peso real de las variables en juego, pudiendo finalmente tomar mejores decisiones.
Su parámetro de éxito está fijado en su propósito inicial y en la autosuperación, no necesariamente en competir con otros. “Aquí lo que verdaderamente importa es construir tú propia historia y apoyarte en otros”. Nunca olvida hacer una reflexión posterior a las maratones que corre. No sólo le da valor a “lo que hace, sino a cómo lo hace, y al aprender de los éxitos y fracasos”.