El viernes 15 de diciembre nos tomamos la tarde para visitar el Hogar Sagrado Corazón de Paine. Fue una experiencia muy bonita para nuestro equipo el pasar una tarde alegre junto a los cerca de 40 residentes, quienes en su mayoría tienen distintos grados de discapacidad cognitiva y abandono familiar.

Durante la tarde pudimos compartir jugando football, participando en actividades de trabajo plástico y disfrutando una “completada como a ellos les gusta”. También se decidió cambiar el tradicional juego del amigo secreto en la oficina por un regalo colectivo para el Hogar, que fue un taca-taca.

Conocimos a los padres del Instituto del Verbo Encarnado, quienes dirigen el Hogar, ya que hace algunos meses nos invitaron a apoyarlos en un proyecto pro bono. El fin de este proyecto es mejorar la gestión del Hogar y el lograr un modelo de financiamiento sustentable de su obra para poder cumplir así su misión.

El padre David realizó una misa, en que habló sobre el sentido del trabajo que hacemos y sin duda nos dejó inspirados para aportar en nuestros proyectos no sólo desde una perspectiva técnica, sino también humana.

Nos fuimos con el corazón contento y muy agradecidos, por esta oportunidad y por todo lo recibido durante el 2017.